Porque no, “accuracy” o “respuesta correcta” no es suficiente.
Un agente no es un modelo aislado, es un sistema que toma decisiones dentro de un contexto de negocio. Y eso cambia completamente cómo deberías evaluarlo.
En Serquo nos encontramos constantemente con equipos que validan sus agentes con métricas genéricas… y luego no entienden por qué fallan en producción. El problema no es el agente. Son las métricas.
Para evaluar bien un agente, necesitas métricas que sean:
→ Verificables: que no dependan de interpretación subjetiva
→ Accionables: que te permitan mejorar el sistema
→ Específicas: alineadas con tu caso de uso real
→ Interpretables: que negocio y tecnología hablen el mismo idioma
Y sobre todo: Adaptadas a tu caso de uso y modelo de negocio, porque si no puedes medirlo bien… no puedes confiar en ello.
Con Galtea podemos customizar las métricas necesarias para evaluar tu agente de forma precisa y obtener las evidencias necesarias de su performance.
• Tasa de resolución efectiva (no solo respuesta generada)
• Precisión en decisiones críticas (no en outputs superficiales)
• Robustez ante inputs ambiguos o adversariales
• Consistencia en escenarios multi-step
• Impacto en KPIs de negocio (conversión, tiempo, coste)
Aquí está el punto clave:
No existe una métrica universal de “buen agente”. Existe una definición de “bueno” para tu negocio.
Y nuestra labor en Serquo es precisamente esa:
→ Traducir objetivos de negocio en métricas medibles
→ Diseñar evaluaciones que reflejen la realidad
→ Validar agentes con criterios de producción, no de laboratorio
Pero lo que realmente marca la diferencia es cómo defines qué medir y contar con la tecnología para hacerlo de forma precisa y objetiva.