En el panorama actual, el optimismo tecnológico choca frontalmente con la realidad operativa. Según datos de Deloitte (2026), solo el 11% de las empresas ha logrado desplegar agentes de IA en producción. El motivo es una brecha de confianza.
¿Cómo pasar de un producto frágil a un agente fiable en solo 6 semanas?
La clave está en la combinación de talento QA con tecnología especializada. Sometemos al sistema a una validación intensiva, multidimensional, basada en creación de test con datos sintéticos y escenarios que permitan medir, tensionar y gobernar su comportamiento antes de escalarlo en producción y una vez lanzado, continuar monitorizándolo en producción.
El fin del “Agujero Negro” del Testing Manual
El método tradicional de QA no escala. De media, los equipos pierden el 70% de su tiempo en pruebas manuales que no logran detectar vulnerabilidades críticas. Esto genera el “miedo al falso positivo”: esa sensación de que el agente parece que funciona, pero sin una métrica objetiva que lo respalde.
Para romper este ciclo, QAi utiliza una plataforma state-of-the-art que sustituye la intuición por datos, permitiendo monitorizar versiones y tests en tiempo real a través de una integración sencilla vía SDK/API o en modalidad on-premise.
El factor diferencial de QAi radica en la generación de conversaciones sintéticas multivuelta (voz y texto). Diseñando escenarios a medida para:
-Testar casos límite (Edge Cases): Situaciones poco frecuentes que pondrían en evidencia al producto.
-Garantizar Diversidad y Equidad: Generamos interacciones con diversos perfiles demográficos y lenguajes para evitar sesgos desde la base de datos, asegurando un agente justo y representativo.
🔎 Identificar el fallo antes que el usuario
QAi es un pack de Quality Assurance especializado con tecnología dedicada que no solo evalúa el rendimiento positivo; si que genera automáticamente baterías de tests de “comportamiento negativo”. Mediante técnicas de Red Teaming, buscamos activamente vulnerabilidades, jailbreaks y escenarios maliciosos para asegurar la resiliencia del agente.
Validación Multidimensional. Una vez asegurado el comportamiento, sometemos cada interacción a un análisis integral bajo dimensiones críticas que permiten pasar del prototipo al activo de negocio:
–Seguridad y Comportamiento: Resiliencia ante ataques y coherencia en la interacción.
–Calidad y Fiabilidad: ¿Cumple su propósito con resultados consistentes?
–Cumplimiento Legal: Adherencia a normativas GDPR, RIA y ética.
–Optimización AI FinOps: Análisis de rentabilidad (tokens y latencia) para garantizar el ROI.
Tras un proceso de 6 semanas que incluye desde el assessment inicial hasta la priorización de casos de uso, las empresas dejan de “lanzar y rezar”.
A partir de la semana 7, el resultado es un agente con trazabilidad total, explicabilidad y un riesgo reputacional minimizado.
Mas info: info@serquo.com